miércoles, 19 de noviembre de 2008

Y creía que ESO era depresión. Hoy realmente aprendí lo que es la depresión. Yo creía que era un día en que estábamos mal, con ganas de llorar, pero NO, eso era simplemente un día de angustia. La depresión es tan diferente. No tenes ganas de caminar, no tenes ganas de comer, no tenes ganas de hablar, no tenes ganas de moverte, ni siquiera tenes ganas de ver la televisión, ni de estar en la computadora, ni de hablar por teléfono. De lo único que tenes ganas es de encerrarte en tu pieza, llevarte ocho cajas de pañuelos descartables para secar tus lagrimas, llevarte el celular para poner las canciones mas tristes que tengas, abrir la cama, meterte debajo de mil sabanas y… Llorar. Llorar y llorar toda la mañana, pasarte cuatro horas debajo de esas sabanas llorando, pensando, escuchando canciones tristes. Queres estar SOLA, estás encerrada SOLA, estás llorando SOLA, hasta que te abren la puerta y te dicen que te pasa, y no queres hablar NO QUERES ESCUCHAR NADA. Queres estar sola, que se vayan todos, que te dejen de joder, y se van… Y seguís llorando en paz. Las lagrimas no se terminan más, te podes cagar de calor, pero de abajo de las mil sabanas NO SALIS! Son el refugio perfecto. Paras de llorar un minuto, PERO te acordás de ese día por una canción. ¿Y que pasa? LLORAS DE NUEVO, y no parás. Ni siquiera tenes ganas de sentarte, de caminar, no! Queres estar toda la puta mañana acostada, en tu pieza llorando. Bueno, hacelo. Llorá todo lo que tengas que llorar, pensá todo lo que tengas que pensar, y cuando estés lista para salir de tu cama, salí, y que el día cambie. No dejes que la depresión te gane, vos podes con todo.